Soy un Libre Pensador!


Es increíble la capacidad de propagación de los rumores, chismes y demás comentarios sobre cualquiera, y la capacidad de autodestrucción que estos tienen sobre la persona a la que van dirigidos. La impunidad con la que campan todos aquellos que se dedican a difamar, acusar y hacer lo posible por desprestigiar a los demás, está hoy a la orden del día y la presunción de inocencia se ha convertido en una especie de Demuestra tu que eres inocente, pues aquí todo el mundo acusa a todos y en la mayoría de las ocasiones a base de rumores y de informaciones sin contrastar y lo peor de todo es que al que acusa no le pasa nada.

Hoy en día, y gracias a internet, podemos investigar acerca de los demás lo que no queramos, gracias a las redes sociales y demás páginas que comparten nuestros datos y los publican sin filtros. El tirar del hilo poco a poco puede llegar a ser infinito, ya que hoy en día todo esta interconectado (lee el artículo Un Email para Registrarlos a Todos), es como una especie de árbol genealógico.

La desinformación es otro tema a tratar, tan amplio y complicado que en ocasiones es imposible de llegar a distinguir la verdad de la mentira. Cuanto esfuerzo para ocultar y manipular la verdad. Siendo así, motiva más aun el investigar.

Tengo una visión diferente de las cosas, y creo en ciertos temas, por eso, los que somos así, cuando hablamos con los demás, nos suelen encasillar en un determinado grupo, te ponen una etiqueta rápida de: Otro con los Marcianos, Fulano de tal y sus conspiraciones, y así un sinfín de etiquetas.

El decir a los cuatro vientos tus pensamientos y formas distintas de ver ciertas cosas, hace que en mucha gente se genere un sentimiento de rechazo. El anonimato en la red, hace fácil muchas cosas que en la vida real tan solo te acarrearían desprestigio, problemas de amistad, de familia, en el trabajo, etc.

Solo podrás hablar de temas de este tipo, con los que antes te hayan dado un resquicio. De no ser así, te criticaran y se reirán de ti.

Todas estas cosas y muchas más, pasan simplemente porque hemos perdido la visión y la capacidad de analizar las cosas con perspectiva, de hacernos preguntas, reflexionar, analizar las situaciones…

Hoy solo prima la etiqueta rápida y fácil, sin pararnos a pensar en nada. Aceptamos las realidades que nos dicen, y si alguien tiene la fortuna de ser un libre pensador y poder pensar por sí mismo y salirse del guion, le señalamos para que sea destruido socialmente.

¡Ya no Miramos el Cielo!

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